Se pone a los cerdos en jaulas de gestación para proteger a las crías, ¿no?

En las granjas de cría porcina intensiva se usan dos tipos de jaulas: de gestación y de parto. Las jaulas de gestación, también llamadas para cerdas gestantes, es donde se mantiene a las cerdas preñadas, y son tan estrechas que es imposible girarse. Las jaulas de parto son para cuando la cerda ya ha parido, y tienen una pequeña parte para las crías, separada con barras de la zona de la cerda, para que no los aplaste por accidente.

Estas dos jaulas anulan cualquier instinto natural que los cerdos puedan tener. Los cerdos son animales sensibles con el mismo nivel de inteligencia y sociabilidad que los perros; y estas jaulas hacen que sufran inmensamente tanto física como psicológicamente. Muchos que se dedican a la cría intensiva incluso las consideran crueles, y están prohibidas en el Reino Unido, en Suecia, varios estados en EE. UU. y, salvo algunas excepciones, en la UE. Aun así, hay muchos países que siguen utilizándolas.

Algunos argumentan que en esta disposición los cochinillos están “protegidos”. Sin embargo, es irónico saber que el verdadero propósito de esta “protección” es trasladar a los cerditos a jaulas en las mismas condiciones limitadas una vez estén destetados, para castrarlos y cortarles el rabo, y sacrificarlos cuando solo tengan unos pocos meses. También se sacrifica a las cerdas cuando tienen unos tres años, después de haberlas sometido a una reproducción forzada una y otra vez.

Si el objetivo de la explotación ganadera es sacrificar a estos animales para consumo humano, entonces “protección” hace referencia a los intereses del ganadero; no a los de los animales. Para proteger de verdad a los cerdos, deja de comerlos y retira el apoyo que das a la industria que los explota.

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